viernes, 11 de junio de 2010

ideas en torno a PETER ZUMTHOR

Admiro a los arquitectos que no escriben, “sólo hacen arquitectura”, y aun más, a los que hablan poco, “sólo hacen arquitectura”; no obstante permítanme aprovechar este silencio para aventurar estas ideas, que ni siquiera sé si me pertenecen, desde luego, no totalmente, son sedimentos de mis lecturas y experiencias “sólo de hacer arquitectura”.

Leer es fantástico, dice Peter Zumthor, ilustrado, culto y sensible arquitecto, nos permite conocer pensamientos de ayer, de hoy y visiones del futuro. Además, nos abre la posibilidad para recorrer el mundo y enterarnos de cosas, que pueden no tener relevancia, por ejemplo: si mencionamos a Zumthor, obligados estamos a referirnos a su país de origen, Suiza; con esta alusión mis letras tocan la lengua y un término del antiguo alto alemán, Suittes, que significa quemar. Efectivamente se quemó un bosque para construir viviendas y con el tiempo llamaron a ese lugar Suiza. Continuando sobre el acto de la lectura y hurgando sobre ciertos tópicos, nos detenemos y enfocamos nuestro interés en torno a ciertos pensamientos de Peter Zumthor.


Peter Zumthor, carpintero y arquitecto, ha recibido el reconocimiento de su obra arquitectónica, a través, como el dice, de la gente que cree en el y le hacen encargos, por cierto muy pocos porque, quiero ser el autor de todas mis obras, dice. Como parte de un reconocimiento nuestro, queremos mencionar los premios conseguidos por sus edificios: Pritzker, Imperial japonés, Mis van der Rohe.


Al ofrecer una entrevista, le interesó cómo se publicaría: preferiría sin fotos; leer es precioso y si se dialoga y escribe sobre arquitectura, por necesidad se tendría que leer por igual a Goethe, Aristóteles, Cervantes, Kant, Heidegger, a los poetas, Rainer, Bécquer, Borges, Paz, Baudelaire, Apollinaire y a los arquitectos, Vitruvio, Alberti, Wagner. ¿Prefiere no ilustra los proyectos? Efectivamente, ya que la lectura, además de ser la fuente que amplía la visión del mundo intelectual, es una de mis más bellas fuentes de inspiración. Al leer nacen imágenes interiores, si no se lee, se reduce a un cuadrado la imaginación. Ilustrar los textos es una forma de tutela. La palabra tiene su propia lógica en un mundo mágico y al igual que la arquitectura no debe limitarse, sino que ese espacio y objeto deben concebirse como un lenguaje hermoso y extenso. Por eso le ruego publique un árido desierto de tinta.

Adentrándonos en el pensamiento de Zumthor, su comprensión se va espesando y haciéndose compleja.

Abundando en preguntas: ¿No es importante el que su arquitectura sea más accesible para los lectores con ayuda de ilustraciones? Dice: Eso es para mí importantísimo. Se lo explico. La vieja mesa que mi abuelo toco es la misma que mi tío toco y no su copia. Un fotógrafo que trabaja para mi opina que su medio bidimensional, no tridimensional, no puede retratar el espacio, eso lo hago yo con mi trabajo. La arquitectura se puede experimentar cuando se ha experimentado arquitectura, es decir, cuando se hace efectivamente arquitectura y no si sólo se lee; y, las fotos se experimentan con fotos, escritos con escritos etc. Así es esa lógica: la arquitectura se experimenta haciendo arquitectura, objetos materiales. Mi deseo de que la arquitectura sea experimentada es enorme, pero eso no puede confundirse con la experimentación de fotos bidimensionales.


Acordamos con Zumthor que la experiencia de una disciplina como la arquitectura siempre será haciéndola, construyéndola, “experimentandola”. Vale la pena confrontar otra idea, la de Alvaro Siza: un crítico académico no tiene la capacidad para enjuiciar una obra de arquitectura; no hay buena ni mala arquitectura, son etiquetas de críticos, lo que vale es la opinión del usuario. Respetando lo anterior, agregaríamos que la etiqueta también la pegamos los arquitectos practicantes, siempre y cuando: la experiencia que nos otorga la disciplina de proyectar y construir edificios, es extraordinaria, pero no es suficiente para sustentar juicios críticos sobre lo arquitectónico; la práctica debe venir acompañada de un espacio reflexivo, analítico y crítico, sobre nuestro trabajo y el de los otros, además, en un escenario ideal, la práctica y la investigación no deberían ser cosas distintas, cada una se nutriría de la otra; el resultado de este escenario, nos amplía la visión crítica, desde donde podemos juzgar obras de arquitectura, de acuerdo con nuestra historia de la producción o de lo arquitectónico.


Volviendo con Zumthor y contestando a una pregunta más, donde involucra, sentidos y por antonomasia sensibilidad, dice: La arquitectura tiene cuerpo, no es algo virtual sino que es concreta y se puede experimentar con los sentidos, eso fue siempre así y siempre hay gente que si supo y sabe transmitirlo como Siza, Lewerentz, Kahn, Corbusier, Alvar Aalto, Dollgast, Rudolf Schwarz o Barragan. Ve, “todos hacían arquitectura”. Supuestamente es una sensibilidad para el cuerpo de la arquitectura, que se compone de partes, se crea con materiales, se construye.

El espacio mismo es un vacio, viene condicionado por aquello que lo crea o por lo que lo rodea. Los arquitectos determinamos su entorno, su forma y lo percibimos con los sentidos. También los filósofos, poetas, sociólogos (por eso hay que estudiarlos) piensan espacialmente. Incluso cuando se piensa en abstracto se piensa en imágenes. La más noble tarea de la arquitectura consiste en imaginar su presencia física para luego darle forma. Por ejemplo: Placas de piedra con anclajes de acero cromado colgadas a lo largo de mil metros cuadrados son placas de piedra con anclajes de acero cromado. Las cosas son lo que son, yo veo lo que veo, siento lo que siento y procuro hacer las cosas de forma correspondiente. Las cosas se construyen en mi mente primero.


Primero se construyen en mi mente, dice Zumthor. Se conceptualiza decimos nosotros: construimos primero en nuestra mente, es decir, hacemos una representación figurativa de un objeto en la mente en forma de idea o concepto, de lo que queremos decir o hacer, luego lo exteriorizamos, en un lenguaje adecuado a cada disciplina.

Octavio Paz dice al respecto: El poema no es una forma literaria sino el encuentro entre la poesía y el hombre en un lugar, en la mente; no decimos todo lo que elaboramos en la mente por diversas causas: por incapacidad primero y después por lo que quieran.

Franco Purini dice: los materiales con que se construye la arquitectura son materiales interiores que se desarrollan en un sitio imaginario, en la mente.

Bueno, sobre el mismo tenor, Italo Calvino nos recuerda: La casa del inconsciente, es una casa amueblada por todas las experiencias, informaciones, lecturas, conversaciones o pensamientos anteriores, en un lugar de nuestra mente, de donde sale ya construido en concepto.


Zumthor, reflexiona sobre sus escritos que hacen referencia al cine, literatura, arte, filosofía, poesía, sociología, ciencia y música cuando trata la inspiración. De aquí surge la pregunta ¿Porqué menciona raramente otros edificios?. Al respecto dice: Soy un fenomenólogo, parto, además de mi experiencia (hacer arquitectura), de la experiencia del mundo, esta me interesa en el sentido más amplio. Yo vivo ahora, oigo los cencerros de las vacas fuera y el agua en los radiadores dentro. Como todo humano he vivido, visto, oído y leído mucho.

Todo esto conforma mi experiencia y a partir de esta trabajo. Todos los días presenciamos ciudad, pueblo, paisaje, arquitectura.

Las casas de otros arquitectos son también presente, pero una parte pequeña de mi experiencia. La arquitectura publicada prácticamente no es vivencia puesto que una foto es una foto, ya lo he explicado antes. Y déjeme decirle, hay muchos arquitectos que hacen muy buenas obras y no son considerados, sólo llaman la atención de los académicos y sociedad los estrellas del sistema, que la mayoría de las veces no producen buena arquitectura.

Yo trabajo desde la experiencia del mundo e intento elaborar mi propio punto de vista, ser fiel a mi mismo haciendo exactamente lo que me parece bien y gusta. Ahora sé que lo que a mí me gusta les complace también a muchos otros, entonces no soy tan egoísta sino bastante normal. Si usted imagina un nuevo edificio para un lugar especial, y este es siempre especial, entonces las asociaciones de la propia experiencia son mucho más sugerentes que el lugar mismo. Uno no se condiciona tanto, aceptemos soluciones no estandares. Nunca se me ocurriría considerarme como una parte de la historia de la arquitectura y estudiar los últimos 500 balnearios, para saber que es un balneario, eso sería estúpido. Por eso no hablo de otros edificios aunque admire muchos que a menudo no están firmados por un arquitecto.

jueves, 31 de diciembre de 2009

LA RAZÓN DESENCANTADA

Uno de los exponentes de la razón es Kant.


La crítica kantiana a la metafísica parte de una concepción de la razón que es inmanente al sujeto de conocimiento y que es capaz de producir el mundo. “entendieron que la razón sólo reconoce lo que ella misma produce según su bosquejo, que la razón tiene que anticiparse con los principios de sus juicios e acuerdo con leyes constantes y que tiene que obligar a la naturaleza a responder sus preguntas, pero sin dejarse conducir con andaderas, por así decirlo” I. Kant, Crítica de la razón pura, p. 18.


“Sólo conocemos a priori de las cosas lo que nosotros mismos ponemos en ellas” Ibid., p.21.


“Lo que es racional es real; y lo que es real es racional”. G. W. Hegel, Fenomenología del espíritu, introducción.


Sin embargo, al principio del siglo XXI nos seguimos preguntando por la razón. Podemos decir que la razón siempre ha sido problemática, incluso para Descartes. De ahí el título, la razón desencantada.


Se plantea redefinir el concepto de razón, frente a las diversas definiciones a partir de ciertas contraposiciones básicas, como son racionalidad-irracionalidad, universal-particular y necesario-contingente. Partimos de la idea de que ya no se puede sostener, e incluso puede llegar a ser peligrosa, la defensa de un concepto de razón elaborado de dichas contraposiciones.


Desde el siglo XVII sabemos que son excesos, “excluir la razón, admitir sólo la razón”. B. Pascal. Pensamientos, parágrafo 128.


La razón ha tenido bastantes críticos: Isaiah Berlin, La contra ilustración; Francis Bacon, De la verdad; David Hume, Tratado de la naturaleza humana.


Dentro de la diversidad de propuestas es interesante destacar la contraposición entre razón y pasiones. “La razón es un espejo de agua que, cuando es agitado por las pasiones, deja de reflejar la realidad e impide que la voluntad encuentre alternativas a las inclinaciones del momento”. Remo Bodei, Una geometría de las pasiones. En este sentido las pasiones terminan por ser condenadas en la medida en que perturban o anulan temporalmente la razón.


Descartes parte de una unidad de las dos sustancias y dice que las pasiones son afecciones del alma que, así como la alteran, suelen ser en el cuerpo acción. Rene Descartes, Reglas para la dirección del espíritu.


La antípoda es Hume: “La razón es, y solo debe ser esclava de las pasiones, y no puede pretender otro oficio que servirlas y obedecerlas”. David Hume, Tratado de la naturaleza humana.


“El impulso no surge de la razón, sino que es únicamente dirigido por ella. De donde surge la aversión o inclinación hacia un objeto es de la perspectiva de dolor o placer. Y estas emociones se extienden a las causas y efectos de ese objeto, tal como nos son señaladas por la razón y la experiencia”. D. Hume, op. cit, p. 616.


Sin embargo Hume también pone en duda el enfrentamiento entre pasiones y razón: “se trata de ámbitos distintos, uno correspondiente a la existencia y a la modificación misma (placer-dolor), el otro al descubrimiento de la verdad o falsedad”. Hume se plantea la posibilidad que las pasiones pudieran oponerse a la razón, y concluye que está oposición sólo podría darse si las pasiones estuvieran acompañada de un juicio: cuando la afección se basa en la suposición de un objeto que en realidad no existe, o cuando al poner en acto la pasión no elegimos adecuadamente los medios y nos engañamos en nuestro juicio sobre las causas y efectos. Lo irracional no recae en la pasión, sino en el juicio que la acompaña. De acuerdo con esto lo único que puede oponerse a una pasión es otra pasión.


De esta manera, lejos de la visión cartesiana que se funda en una oposición entre razón-pasión, en la que finalmente la razón puede salir vencedora, la propuesta humana sostiene que la razón colabora inevitablemente con las pasiones, y son estás ultimas las entran en conflicto unas con otras.


“Lo nuevo surgió de lo antiguo en mayor medida de lo que se cree”. Albert O. Hirschman, Las pasiones y los intereses.


Los intereses de personas y grupos acabaron por oponerse a las pasiones, al mismo tiempo adquirieron un significado fundamental de ventaja económica. El termino interés, a final del siglo XVI, se entendía como “preocupaciones, aspiraciones y ventajas”. La preocupación era por mejorar la calidad de actuación del estado. La fuente se encuentra en Maquiavelo, quien describió, un comportamiento característico de los gobernantes.




















viernes, 18 de diciembre de 2009

UNA LECTURA AL ESPACIO EXISTENCIAL DE NORBERG SCHUTLZ

Introducción
Christian Norberg Schulz, en su libro, Existencia, Espacio y Arquitectura, aborda el tema del espacio, como "dimensión de existencia humana", para sobre esta base, desarrollar el concepto de espacio arquitectónico, como "una concreción de esquemas o imágenes ambientales"
En este escrito, se tocan los temas de la conceptualización del espacio y el concepto de espacio existencial, dentro de la teoría de la arquitectura.
En el desarrollo, se siguió el mismo orden del libro, primero, un acercamiento a diferentes conceptualizaciones de "espacio", posteriormente, se profundiza el concepto de espacio dentro de la teoría arquitectónica y la relación entre espacio arquitectónico y espacio existencial, para llegar al tema esencial del trabajo, el concepto de espacio existencial a través de la descripción de sus elementos, niveles e interacciones.

El concepto de espacio
El sistema de espacios
Chisrtian Norberg Schulz distingue siete conceptos de espacio, en orden creciente de abstracción:
o El espacio Pragmático, de acción física, el espacio en el que hombre actúa, el concepto que integra al hombre con su ambiente orgánico.
o El espacio Perceptivo, de orientación inmediata, es el espacio que el hombre percibe, es esencial para su identidad como persona.
o El espacio Existencial, que forma para el hombre la imagen estable del ambiente que le rodea, le hace pertenecer a una totalidad social y cultural.
o El espacio Cognoscitivo del mundo físico, es un concepto que implica pensar acerca del espacio.
o El espacio expresivo o artístico, es el espacio creado por el hombre para expresar su imagen del mundo. El espacio arquitectónico es un espacio expresivo, y como todo espacio expresivo, su creación es tarea de personas especializadas, constructores, arquitectos y planificadores.
o El espacio estético, es la construcción abstracta que sistematiza las propiedades de los posibles espacios expresivos. El espacio estético es estudiado por teóricos en arquitectura y filósofos.
o El espacio Lógico, es el espacio abstracto de las relaciones lógicas, que ofrece el instrumento para describir los otros espacios.

El concepto de espacio en la teoría arquitectónica
El tema del espacio, es un tema central en la teoría de la arquitectura, e históricamente, según Segfid Giedion, a quien Norberg Schulz cita, hubo tres diferentes concepciones del espacio, en el primer concepto, se ve al espacio arquitectónico, como "resultado de la relación e interacción de los volúmenes", o sea, el espacio exterior a los volúmenes, configurado por estos; la segunda concepción, se refiere "al espacio interior ahuecado", la tercera, se relaciona con "la influencia recíproca de los espacios del interior y del exterior".
Giedion avanza en la dirección del "espacio existencial" de Norberg Schulz: "El proceso por el cual una imagen espacial puede ser transpuesta a la esfera emocional es expresado por el concepto espacial. Proporciona información acerca de la relación entre el hombre y lo que lo rodea. Es la expresión espiritual de la realidad que se halla frente a él. El mundo situado ante él es modificado por su presencia, le obliga a proyectar gráficamente su propia posición si desea relacionarse con él."
Norgberg Schulz critica la falta de precisión filosófica de la idea de Geidion, diciendo que " su aproximación es aún demasiado ingenuamente realista", aunque reconoce que entre otros estudios coetáneos sobre el tema, es la que más se acerca a su visión.
Otros estudios del espacio, se basan en el espacio euclideano, o sea, una geometrización de las relaciones espaciales, excluyendo al ser humano o incluyéndolo, en base a la sicología de la percepción, estudiando las impresiones, sensaciones y efectos que el espacio y la arquitectura producen en el hombre. Norberg Schulz dice que "en ambos casos el espacio, como dimensión existencial y como relación entre el hombre y el ambiente que lo rodea ha sido olvidado."

Espacio arquitectónico y existencial
Norberg Schulz inicia este capítulo haciendo referencia a los trabajos de Dagoberto Frey, Rudolf Schwarz y Kevin Lynchn, destacando su importancia "para tender un puente intelectual sobe el vacío existente entre el hombre y su entorno" al referirse " tanto a propiedades del espacio existencial como a propiedades del espacio arquitectónico concreto ". "Frey deseaba llegar a un mejor conocimiento de la historia… Schartz se proponía llegar a una más completa comprensión de la existencia, como base para construir y planificar después de la guerra… Kevin Lynch toma los problemas concretos de nuestras ciudades como su punto de partida."
Posteriormente, afirma que para investigar mejor el espacio arquitectónico, es necesario comprender el espacio existencial, a lo que puede llegarse recurriendo a las ciencias y la filosofía. En este sentido, dice que la obra del sicólogo Jean Piaget sobre el desarrollo del niño "ilumina las estructuras básicas de la imagen ambiental del hombre".
Entre los filósofos cuyos aportes en el campo del espacio existencial destaca, cita a Merleau-Ponty; "Nuestro cuerpo y nuestra percepción siempre nos requieren a aceptar como centro del mundo aquel medio ambiente con que nos rodean. Pero ese medio ambiente no es necesariamente el de nuestra propia vida. Podría estar en alguna otra parte cuando estoy aquí"
Posteriormente, cita a Martin Heidegger, reconociéndolo como el primero en afirmar el carácter espacial de la existencia humana y el carácter existencial del espacio humano; "La existencia es espacial." "No puede disociarse el hombre del espacio." "El espacio no es ni un objeto externo ni una experiencia interna." "No podemos situar el hombre y el espacio uno al lado del otro…" "La relación del hombre con los lugares y, a través de ellos con los espacios consiste en la residencia." "La residencia es la ‘propiedad esencial’ de la existencia."
Por haber expuesto "semejantes ideas con más detalle" y haber desarrollado "una amplia teoría del espacio existencial con numerosas referencias al espacio arquitectónico, cita a Bollnow; "El espacio concreto del hombre tiene que ser considerado en su totalidad, incluidos los acontecimientos importantes experimentados en su interior. Por la particular calidad de ese espacio, su disposición y orden, reflejan y expresan el sujeto que los experimenta y que reside en ellos."
Con este capítulo, Norberg Schulz expone los conceptos de espacio que considera básicos "para orientarse en este mundo" y avanzar hacia el concepto de espacio existencial, que según él hará que "el espacio recupere la posición central que debe tener en la teoría de la arquitectura", una vez superadas las limitaciones de las concepciones geométricas o de percepción visual.

Espacio Existencial
Elementos del espacio existencial
Este capítulo empieza con la definición del espacio existencial; "como un sistema relativamente estable de esquemas perceptivos o imágenes del ambiente circundante. Siendo una generalización abstraída de las similaridades de muchos fenómenos, ese espacio existencial tiene ‘carácter objetivo’."
Norberg Schulz comparte con Piaget que la "idea de un mundo estructurado se desarrolla gradualmente durante la infancia, y que necesariamente, comprende un desarrollo de nociones espaciales".
Posteriormente describe el proceso de desarrollo de nociones espaciales; "… el niño aprende a ‘reconocer’, a construir el mundo como un sistema de cosas similares y, … conecta las cosas reconocidas con determinados lugares, situándolas en una totalidad más amplia, un ‘espacio’… el niño aprende gradualmente a distinguir entre objetos estables y móviles y a no usar los primeros como marco de referencia para los últimos."
De esto, pasa a la relación del concepto de espacio con la existencia; " El desarrollo del concepto de lugar y del espacio como un sistema de lugares es, por consiguiente, una condición necesaria para hallar un sitio firme donde hacer pie existencialmente."
Describe lo que llama la estructura de la existencia, comprendiendo dos aspectos, uno abstracto y otro concreto. "El aspecto abstracto consta de los esquemas más generales de una índole topológica o geométrica y ha sido detalladamente estudiado por Piaget… La topología está basada en relaciones tales como proximidad, separación, sucesión, clausura y continuidad… El aspecto concreto se refiere más bien a la captación de elementos circundantes: paisaje rural, ambiente urbano, edificios y elementos físicos y ha sido estudiado por Frey, Schwarz, Bachelard, Bollnow y Lynch.."
Norberg Schulz establece el correlato arquitectónico de los términos topológicos utilizados en el lenguaje de la sicología de la percepción; "los esquemas elementales de organización consisten en el establecimiento de ‘centros’ o lugares (proximidad), ‘direcciones’ o caminos (continuidad) y ‘áreas’ o regiones (cerramientos o cercados)." Y dice que "Para orientarse, el hombre necesita captar esas relaciones, mientras que los esquemas geométricos se desarrollan mucho más tarde para cumplir propósitos más particulares."

Centro y lugar
El espacio humano percibido espontáneamente, está subjetivamente centrado, el hombre es el centro de este espacio, al pasar al nivel del desarrollo de esquemas espaciales, "…la noción de centro está establecida no solo como un medio de organización general, sino que ciertos centros están situados externamente como puntos de referencia en el ambiente circundante."
Tener un centro, que sirva de referencia, es una necesidad humana muy fuerte, "se deja sentir con tanta fuerza que el hombre, desde tiempos remotos, ha creído que el mundo entero estaba centrado."
Existen muchas leyendas que intentan concretar el centro del mundo, para los celtas, era el árbol de la vida; el roble sagrado, para otros pueblos, era una columna, para los antiguos griegos era Delfos, para los romanos el capitolio, para el islam la Kaaba.
"En muchas creencias es difícil llegar al centro, en este punto cita a Eliade; "es una meta ideal que solo se puede alcanzar luego de un duro viaje, alcanzar el centro es consumar una consagración, una iniciación. A la existencia profana e ilusoria de ayer sucede una nueva existencia, real, duradera y poderosa… toda vida, incluso la menos complicada, puede ser considerada como un recorrido por un laberinto. Los sufrimientos y pruebas soportados por Ulises fueron fabulosos, pero el retorno de un hombre cualquiera a su casa tiene el valor del regreso de Ulises a Itaca"."
En el párrafo anterior, aparecen dos niveles de centro, uno cultural, centro del mundo como un hito reconocido por un grupo humano y otro más personal, el hogar de un hombre como centro de su mundo.
"…el centro representa para el hombre ‘lo conocido’, en contraste con el desconocido y algo temible mundo circundante."
En este punto Norberg Schulz, define el concepto de lugar; "Los lugares son metas o focos donde experimentamos los acontecimientos más significativos de nuestra existencia, pero también son puntos de partida desde los cuales nos orientamos y nos apoderamos del ambiente circundante."
Un lugar está caracterizado por una cierta dimensión (extensión, tamaño) y en ese marco hace la distinción entre el espacio propio (territorialidad de un individuo que reclama una superficie y la defiende de los demás miembros de su propia especie), para el hombre sería el espacio personal y la imagen de los lugares conocidos.
En referencia a la imagen abstracta de los lugares conocidos, dice que "el tamaño limitado de los lugares conocidos va acompañado de una forma centralizada."

Dirección y camino
"…el concepto de lugar implica un interior y un exterior y el espacio existencial comprende muchos lugares. Por consiguiente, un lugar está situado dentro de un contexto más amplio y no puede ser comprendido aisladamente. Cualquier lugar contiene direcciones."
A continuación, expone los significados que implican las direcciones; "La dirección vertical expresa una ascensión o una caída y desde tiempos remotos ha sido dotada de un significado particular, ha sido siempre considerada la dimensión sagrada del espacio. Representa un camino hacia una realidad que sobrepasa el mundo real… las direcciones horizontales representan el mundo concreto de acción del hombre. El modelo más sencillo de espacio existencial es un plano atravesado por un eje vertical."
El hecho de que el hombre se "apropie" del espacio que le rodea, implica alejarse de su hogar y recorrer un camino, "que le conduce en una dirección determinada por su propósito y su imagen del ambiente que le rodea. Así, ‘adelante’, significa la dirección de actividad del hombre, en tanto que ‘atrás’, significa la distancia ya recorrida."
"Los caminos del hombre… retornan al hogar y, por consiguiente, la ruta o camino siempre contiene una tensión entre lo conocido y lo desconocido."
Además de las direcciones del espacio existencial determinadas por las acciones del hombre, existen otras direcciones determinadas por la naturaleza, las direcciones determinadas por los puntos cardinales y las direcciones determinadas por las características topográficas de un lugar determinado. Estas condicionantes, determinan caminos. Los caminos que una persona elige, no están solo en relación a la distancia más corta o al mínimo esfuerzo, también tienen que ver con su estado de ánimo.
Perceptivamente y como esquema, todo camino se caracteriza por su ‘continuidad’, en tanto que el lugar está determinado por la proximidad de sus elementos definitorios y, eventualmente por su cerramiento, el camino es concebido como una sucesión lineal,… hay una dirección lineal a seguir hacia una meta que hay que alcanzar, pero durante el recorrido ocurren acontecimientos y el camino también posee un carácter propio. Lo que ocurre a lo largo del camino, se agrega a la tensión creada por la meta que hay que alcanzar y el punto de partida dejado atrás. En ciertos casos el camino desempeña la función de ser un eje organizador de los elementos que lo acompañan."

Área y región
Los caminos dividen y estructuran las zonas que rodean al hombre en áreas más o menos conocidas, a las áreas más conocidas, Norberg Schulz les llama regiones, y dice que imaginamos el carácter del relativamente desconocido mundo circundante en base a las direcciones generales (norte, sur, este, oeste) y los conocimientos geográficos.
De manera semejante que su concepto de lugar, el de región implica una definición "por su cerramiento o por la proximidad y semejanza de los elementos constituyentes." Pero difiere de aquél, en que "nuestra imagen de los alrededores comprende áreas a las que nosotros no pertenecemos y que no tienen función de metas."
"La región puede ser definida como un ‘terreno’ relativamente sin estructurar , en el que aparecen lugares y caminos como ‘figuras’ más prominentes… tiene una función unificadora en el espacio existencial."
"La toma de posesión de los alrededores implica la estructuración de esos alrededores en regiones por medio de caminos y lugares."
La de la estructuración del mundo en regiones, para la conformación del espacio existencial humano se manifestó desde la antigüedad; "estructurando el mundo en regiones definidas por direcciones ‘naturales’, el hombre antiguo ganaba un terreno firme donde sentar el pie. Ya no se sentía perdido y desamparado, pues incluso las ‘zonas en blanco’ de su mapa personal podían ser ‘encajadas’ dentro del esquema que abarcaba la totalidad. El hombre moderno, sin embargo, no puede hallar ya igual seguridad. Aspira a un conocimiento concreto de los lugares individuales más que a la aceptación de ‘características’ generales."
Las regiones pueden ser definidas o delimitadas de diferentes maneras, por elementos naturales (geográficos) importantes, por los usos del suelo (actividades humanas), por condiciones sociales o por características climáticas propias de una región.
Norberg Schulz concluye este apartado diciendo que; "… la imagen que el hombre tiene de las regiones está influida por factores físicos y funcionales, así como sociales y culturales, esto es, por los objetos básicos de que dispone para su orientación."

Interacción elemental
Los lugares, caminos y regiones son los elementos que al combinarse, convierten al espacio "en una dimensión real de la existencia humana."
Estos elementos, pueden combinarse de diferentes modos, por eso, un análisis del espacio existencial "debería partir de la importancia que en cada caso se concede a cada uno de sus elementos básicos. Es por tanto necesario el estudio de la interacción de los elementos entre sí."
"Si los lugares interfieren con sus alrededores, se crea un problema de ‘interior y exterior’. Esta relación topológica… es un fundamental aspecto del espacio existencial. ‘Estar dentro’ es… la intención primordial detrás del concepto de lugar… las experiencias y memorias de hombre se localizan y el ‘interior’ del espacio viene a ser una expresión del ‘interior’ de la personalidad. La ‘identidad’ está conectada con la experiencia de lugar."
Establece los requisitos formales del lugar; la geometrización, para conseguir el cerramiento, y "eliminar las direcciones casuales" para precisar mejor la relación interior/exterior. El segundo requisito es el de la entrada a la forma cerrada, "con lo cual se introduce una dirección". Esta dirección introducida los la abertura, influye en el lugar; "está estirado hacia el exterior al mismo tiempo que el exterior penetra el borde creando un área de transición. Esta área está relacionada con una abertura a la que pueden darse varias formas para expresar el grado de continuidad en el espacio existencial."
Un lugar, se relaciona con varias direcciones "mediante un sistema de caminos… Como los caminos están determinados por actividades humanas relacionadas entre sí, que forman un todo coherente de acción, los caminos ordinariamente están conectados unos con otros."
En el cruce de dos caminos, puede darse una bifurcación o una encrucijada, "ambas soluciones tienen fuertes implicaciones existenciales… la elección es un problema básico de la vida humana."
El puente es un camino particularmente expresivo. Uniendo dos regiones y conteniendo dos direcciones, usualmente representa un fuerte estado de equilibrio dinámico."
"El sistema de caminos… expresa las posibilidades de movimiento del hombre, la extensión de su mundo."
La relación entre los caminos y las regiones y la formación de nuestra imagen del entorno: "El sistema de caminos, junto con las condiciones topográficas, crea regiones de diversa densidad en nuestra imagen del entorno."
"Las áreas más densas se convierten en lugares, mientras que las otras áreas siguen siendo regiones … la identificación con los alrededores presupone densidades variables y, sobre todo, los densos focos que sirven de puntos básicos de referencia."
Este apartado Norberg Schulz lo finaliza diciendo que "el espacio existencial no puede ser comprendido por causa de las solas necesidades del hombre, sino únicamente como resultado de su interacción o influencia recíproca con el ambiente que lo rodea, que ha de comprender y aceptar."

Niveles del espacio existencial
Los elementos del espacio existencial "aparecen en diferentes niveles dentro de una jerarquía: los más extensos son de ‘geografía’ y paisaje o campiña, mientras que en el extremo opuesto encontramos todo un orden de mobiliario y de objetos aún más pequeños. Los niveles vienen determinados por un ambiente que los rodea y al mismo tiempo por la constitución del hombre."
Los niveles son; el nivel determinado por la mano, el nivel del mobiliario, el nivel de la casa, el nivel urbano, el nivel del paisaje rural o campiña y el nivel geográfico. El sistema de niveles y su interacción constituyen la estructura del espacio existencial.

Geografía
"El nivel geográfico tiene un carácter cognoscitivo. Es más bien ‘pensado’ que ‘vivido’."
El nivel geográfico tiene una importancia política y cultural, porque es útil para dar identidad a regiones, países o continentes. "También proporciona información económica y ecológica que influye en la orientación del hombre en el sentido más vasto de la palabra."
El nivel geográfico está constituido por una estructura jerarquizada que simboliza regiones definidas y articuladas por sistemas de comunicación y elementos naturales.

Paisaje natural o campiña
Los esquemas de este nivel están formados por la interacción de la actividad humana, la topografía, la vegetación y el clima. El mismo paisaje rural es diferente para distintas personas con distintas actividades, e intereses, aunque sin llegar a ser totalmente diferente.
"El paisaje rural ofrece un limitado margen de orientación e identificación."
"Sus propiedades estructurales son los lugares, camino y regiones."
"Ofrece áreas en que el desarrollo de lugares queda especialmente favorecido, indicando posibles caminos y regiones naturales. Si juntamos las diferentes necesidades humanas que se satisfacen con ese concepto de lugar, llegamos a una fórmula en que identidad/seguridad conducen a la actividad y se forma un lugar donde encuentra su contrapartida física… el paisaje rural contiene también lugares potenciales que solo pueden satisfacer una de las exigencias básicas" en esos casos, la planificación y la construcción satisfacen la otra exigencia.
El paisaje rural, donde el hombre no ha intervenido, tiene una estructura difusa, con débiles propiedades formales. "…el paisaje rural tiene siempre la misión de formar el plano de fondo continuo de la imagen que nos rodea."

Nivel urbano
En el nivel urbano, las estructuras son determinadas por las actividades humanas.
"Durante su desarrollo el individuo descubre un conjunto estructurado del que él participa junto con otros y que más que ninguna otra cosa le da un sentido de identidad."
Las condiciones de la imagen urbana son; la identificabilidad como figura frente al paisaje rural, y los principios de cerramiento y proximidad de los elementos constituyentes. "Debe tener una densidad demográfica más elevada que sus alrededores."
El nivel urbano está organizado por nodos, caminos y distritos (usando los términos de Lynch). Estos elementos forman sistemas jerárquicos, que estructuran un suprasistema urbano.
"El hombre necesita unos alrededores urbanos que faciliten la formación de imágenes, necesita distritos que tengan un carácter particular, caminos que conduzcan a alguna parte y nodos que sean ‘lugares señalados e inolvidables’".
"Dentro del nivel urbano, el individuo usualmente posee su espacio existencial más privado, pero es esencial que este sea interpretado como parte de un todo más amplio… la socialización ha de ir acompañada del desarrollo del espacio existencial."

La casa
A nivel urbano, los espacios privados son las viviendas, el lugar donde el hombre reside, implica el concepto de hogar, al cual puede variar, según el modo de habitar, en un extremo están las viviendas unifamiliares, donde el núcleo básico es la familia, y por el otro, cuando se le da gran importancia al ambiente público, aparece una forma de vida en que "los habitantes residen juntos, como en una vasta comunidad."
"La estructura de la casa es primeramente la de un lugar, pero como tal también contiene una estructura interior diferenciada en varios sitios secundarios y en caminos de conexión. Diferentes actividades tienen lugar en la casa y su totalidad coordinada expresa una forma de vida."
La casa expresa la estructura del habitar con todos sus aspectos físicos y síquicos."

La cosa
Este es el nivel más bajo del espacio existencial, el de los muebles y los objetos de uso. Los objetos están directamente conectados con ciertas funciones, y su forma tiene la finalidad práctica de cumplir eficazmente la función para la que fueron creados "y son conocidos por el hombre la manera más directamente posible."
Existen elementos que pueden servir de focos en la casa, la chimenea, el fuego, es el centro del hogar, la mesa es el lugar conde la familia se reúne. "La cama representa de modo aún más convincente el centro, por ser el lugar desde el que el hombre empieza su día y al que regresa por la noche. En la cama queda cerrado el círculo del día y de la vida."

Interacción de los niveles
"Los niveles del espacio existencial forman una estructurada totalidad que corresponde a la estructura de la existencia. El hombre existe en relación con muchos objetos: objetos físicos, síquicos, sociales y culturales."
"El espacio existencial puede también ser descrito como una totalidad simultanea en que los niveles se influyen mutuamente para conformar un campo complejo, dinámico. Por la percepción, son experimentadas partes de ese campo, pero la imagen general existe independientemente de la situación individual. Ese campo no es continuo ni uniforme."
El espacio existencial, en sus distintos niveles, contiene un sistema de centros, que pueden estar incluidos uno dentro de otro, estos centros, están unidos a través de caminos y "el grado de relación con un área viene determinado por los subelementos conocidos. Estos elementos, están influidos por el carácter de la región que los rodea."
El espacio existencial está conformado por varios subsistemas que "se recubren y penetran mutuamente y tienen influencia recíproca unos sobre otros."
En la conclusión de Norberg Schulz para el capítulo del ESPACIO EXISTENCIAL, dice que "el desarrollo de un espacio existencial forma necesariamente parte de la orientación del individuo y que las propiedades básicas de su estructura deben ser públicas a fin de permitir la integración social… el espacio es solo uno de los aspectos de la existencia."
También dice que "toda actividad humana tiene aspectos espaciales…toda actividad significa que está en alguna parte" y eso significa "estar ubicado en el espacio existencial de cada uno."
Habla también de la tensión entre experiencia individual en la percepción espacial y la estructura del espacio existencial.
Al final, expresa su preocupación por "algunos problemas actuales en conexión con el espacio existencial del hombre". Habla acerca del fenómeno de la creciente movilidad de las personas y proyectos utópicos de mundos móviles. Dice que esto "haría imposible el desarrollo humano" y dice, haciendo referencia a las investigaciones de Piaget, "que ligaría al hombre a un estado egocéntrico …no permitiría una interacción humana real, mientras que un mundo estable y estructurado liberaría su inteligencia." Cita referencia a Chistopher Alexander: "Las patologías sociales asociadas a la vida urbana son inevitablemente consecuencia de la falta de íntimo contacto."
La discusión del entorno humano… es un problema humano: el problema de conservar la identidad del hombre, ha olvidado lo que significa ‘habitar’… pero hemos de aprender a residir… nuestra experiencia actual nos demuestra que el hombre no encuentra espontáneamente el sitio donde va a sentar su pie."

Conclusión
Me parece importante destacar el valor del concepto de "espacio existencial" de Norberg Schulz en el contexto de la necesidad existencial humana de identidad y como concepto arquitectónico, porque los arquitectos, al configurar el espacio, incidimos en un ámbito de la existencia humana, por eso es importante saber que el espacio existencial, "que forma para el hombre la imagen estable del ambiente que le rodea, le hace pertenecer a una totalidad social y cultural", que este espacio existencial, consta de centros y lugares, direcciones y caminos y áreas y regiones, que interactúan y se relacionan a varios niveles, desde el nivel más concreto de los objetos hasta llegar a al nivel más abstracto, el geográfico.
El espacio existencial consiste en una serie de esquemas que el hombre desarrolla en base a su interacción con el espacio en el que vive.
"Los espacios que nosotros estamos atravesando todos los días están aviados por los lugares; la esencia de éstos tiene su fundamento en cosas del tipo de las construcciones. Si prestamos atención a estas referencias entre lugares y espacios, entre espacios y espacio, obtendremos un punto de apoyo para considerar la relación entre hombre y espacio."
Martin Heidegger, Construir, habitar, pensar.
Tener una imagen del espacio que habitamos, nos sirve para afirmar nuestra identidad al sentir que tenemos un lugar propio, nuestro hogar, un lugar común de convivencia social, nuestra ciudad, que se distingue del paisaje rural por la marca de la intervención del hombre y podemos relacionar estos niveles espaciales en los que nos movemos más frecuentemente con una estructura más abstracta de ciudades, regiones, países, continentes, planetas y galaxias.


Bibliografía

o Chistian Norberg-Schulz, Existencia, Espacio y Arquitectura, Nuevos caminos de la arquitectura, Blume, Barcelona, 1975


o http://personales.ciudad.com.ar/M_Heidegger/construir_habitar_pensar.htm

LA ARQUITECTURA, entre la teoría y la práctica

A. LA TEORÍA DEL CONOCIMIENTO y LA ARQUITECTURA

Debido al hecho de que en una demanda arquitectónica se presenta un vasto número de variables, y por ende, un conjunto innumerable soluciones, consideramos que un camino adecuado para aprender a tomar decisiones y resolver problemas de composición arquitectónica, consiste en comprender los pasos efectuados para encontrar la solución de este u otros casos, y en gran medida, la riqueza del aprendizaje estaría centrado en la selección idónea de los ejemplos; prosigamos:

México padecía tradicionalmente de múltiples carencias, pero en aquel momento se recrudecían por la recesión motivada por la Gran Depresión de 1929 y además por las secuelas de la guerra de los Cristeros, acontecimiento originado por las pugnas gubernamentales con la Iglesia, la cual consideraba a la educación como un coto exclusivo. Ahora, el gobierno pos- revolucionario tenía que actuar en contra de esos intereses en cumplimiento de la Constitución de 1917, la cual estipulaba que la educación debería ser obligatoria, gratuita y laica para todos los mexicanos, tarea que enconaba los ánimos; siendo, además, una labor nada sencilla en un país depauperado y con un sesenta y seis por ciento de habitantes analfabetos.

Pero este inconveniente era solamente un fragmento del gran escollo que se debía salvar, después de un millón de muertos durante la contienda revolucionaria, era necesario reconstruir el país entero bajo premisas diferentes. Juan O'Gorman así lo entiende, y toma la decisión -debido a que implicaba un menor costo- de que el camino indicado para solucionar el problema, era el uso de las tecnologías más avanzadas en la época: las estructuras de acero y concreto, apareadas con los criterios de diseño que hoy identificamos como pertenecientes al Movimiento Moderno.

Esta decisión no es del agrado de muchos, en el periódico Excélsior aparece un .artículo que ejemplifica la actitud de la burguesía conservadora de la época. En él se leen juicios de esta índole:

Por otra parte, se ha llegado a crear un estilo comunista, que pretende edificar las nuevas ciudades con sistemas de hormigueros y edificios colmenas, que los revolucionarios arquitectos llaman "máquinas para habitar".



… ¡Qué horror!, este grupo, supuestamente de avanzada, nos trata de hacer perder toda personalidad, toda originalidad. En fin, buscan formar al hombre masa, anónimo e impersonal: el hombre máquina, que es, en suma, el eslabón en el mecanismo total.



…Las residencias modernas construidas con cemento armado y de acuerdo con la moderna ubicación son tristes y monótonas como cenobios. Hileras de celdas impersonales; cajas sonoras de vidrio, mica y cemento; mueblaje tubular niquelado, superficies lisas, muros desnudos. Triunfo del cubo y la uniformidad. Cubículos gestores de hastío en donde se pretende esterilizar, para siempre, el espíritu y la personalidad del individuo, so pretexto de la famosa simplificación, que ya va resultando, además, carencia de imaginación.(1)

Al interior del gremio las críticas no eran menos feroces, el ingeniero Castro Padilla, uno de los invitados al debate convocado por la Sociedad de Arquitectos Mexicanos en 1933, con la finalidad de discutir el rumbo de la arquitectura en aquellos momentos, presenta una ponencia en la cual expresa:
El funcionalismo animal arquitectónico ha llegado ya a la meta de erigir edificios absolutamente desprovistos no sólo de belleza, sino aún de algo parecido a una simple preocupación remota por lo bello. La Escuela Primaria de la Colonia Industrial y sobre todo la casa de Diego Rivera, en la Colonia Altavista, son ejemplos de una arquitectura de funcionamiento peristáltico, que queriendo aparecer sincera, no expresa más que pauperismo, y miente alardeando y subrayando su fealdad.(2)

Resultaría ingenuo señalar que esos juicios lapidarios contra la Arquitectura Moderna, solamente nos indican una oposición a las ideas estéticas de O'Gorman; hay algo más, mucho más que una simple resistencia al cambio y una profunda aversión a lo que significan, por ello precisamos analizar el sentido de la hostilidad:

1 Lo primero que podemos inferir es una divergencia en torno al país que lo oponentes desean, los que pretenden continuar con los privilegios que detentaban tradicionalmente y los que consideraban que el movimiento armado debería conducir a una sociedad más igualitaria. Esta última posición no solamente reconocía la educación como una prerrogativa para todos, sino que era parte de un conjunto mayor de derechos que incluían una remuneración justa al trabajo, a la posesión de la tierra, a la democracia, a satisfacciones básicas como la salud, la vivienda y la instrucción. En suma, la diferencia de opinión estaba centrada en la manera de repartir los recursos que producía la sociedad, al tiempo que la segunda involucraba precisar un nuevo proyecto de país y un nuevo proyecto de sociedad, sustentada, según esas opiniones, en el progreso y la modernidad.

2. El bienestar de una sociedad, de sus instituciones y de sus individuos es imposible e impensable sin la arquitectura, este enunciado, más allá de constituir una figura retórica, lo exponemos para aproximamos al cometido de este texto: el aprendizaje de la profesión. El primer acto de supervivencia, y por lo tanto, también el primer "hecho arquitectónico", es definir un ADENTRO y un AFUERA, la diferencia se comprende fácilmente cuando afuera, hay treinta grados bajo cero, pero también cuando hay enemigos, calor, lluvia o depredadores. A este primer hecho fundamental que constituye la diferencia entre la vida y la muerte, entre la protección y el desamparo, se le suman significados de bienestar sicológico y mensajes de tipo ritual que el ser humano reflexivo lo transforma en un fenómeno trascendente -que trasciende lo utilitario- y, posiblemente…en ARTE.
A la postre los significados añadidos se convierten en señales que identifican a un grupo o a una sociedad, el intentar modificarlos se juzga como un atentado contra la sociedad, de ahí las violentas reacciones del ingeniero Castro Padilla y del columnista de Excélsior. Para ellos .los únicos valores válidos y las únicas nociones de belleza que existen, son las que ellos detentan.

3. El proyecto de Nación y el proyecto de O'Gorman deberían concordar y la imagen del mismo, con la imagen de lo moderno y con la idea del progreso. Las tareas a las que se enfrenta O'Gorman parten de un sustento teórico derivado de su manera de apreciar la sociedad. Piensa que la distribución equitativa de los bienes sociales implica dirigirlos a obras de amplia cobertura, pero también a su optimización o "mejor uso".
El hecho de que las ideas de O'Gorman coincidan con las ideas de arquitectos que impulsaron el Movimiento Moderno en países en los que no hubo una revolución social, y el hecho de que se presenten aquellas divergencias, nos plantea otros problemas. Uno de ellos nos remite a la Teoría del Conocimiento, a la manera en que cada uno ve la realidad ya la manera en que se generan los conocimientos, al modo en que se utilizan y se difunden, y siguiendo en la misma dirección, hacia los aspectos de la profesión que constituyen la Teoría de la Arquitectura; y por último, en la vía que el individuo los utiliza para convertirlos en un conocimiento integrado y apropiable, o sea, en una práctica profesional.

El problema de la generación del conocimiento fue una preocupación de los filósofos desde la antigüedad, los presocráticos ya abordaban el problema, Platón formula una tesis -la cual citamos porque será muy útil posteriormente- sobre la fuente que nos permite conocer la realidad. Platón se pregunta sobre la manera más confiable para acceder a la interpretación de la misma. ¿Podemos aceptar como lo único verdadero, aquello que nuestros ojos y oídos nos informan de la realidad?, o en contraposición, ¿es indispensable elaborar un cuerpo de ideas para comprender en plenitud todos los rasgos de la realidad?, ¿qué es más confiable, esas ideas, o lo que percibimos directamente? , etcétera. Platón, a final de cuentas, sostiene que las ideas son más reales que lo percibido a través de los sentidos.

La filosofía y la ciencia occidental durante dos y medio milenios se debatieron ante esa disyuntiva, buscando respuestas produjeron un sinnúmero de corrientes de pensamiento desde aquel tiempo. Ahora, ¿sería pertinente volver a traer a colación el viejo dilema?, nosotros consideramos que sí, primeramente porque la arquitectura tiene condiciones especiales respecto a otras expresiones culturales. El camino de ellas, por ejemplo en la pintura y en la literatura, el sustento se encuentra, de alguna manera y en alguna proporción, en la reelaboración de algunos aspectos de la realidad y de algunos hechos o pensamientos que la tienen por marco o escenario, en cambio, la arquitectura tiene por finalidad crear la realidad misma, o sea el espacio, ese escenario donde se suscitan los hechos de la realidad. Por este motivo, la percepción, la información obtenida por los sentidos, contrariamente al papel que Platón les asigna en la generación del conocimiento, cobra una dimensión primordial, ya que en primer lugar tenemos que crear un espacio y un mundo conveniente y "grato" a esos sentidos, susceptible de alojar y propiciar actividades, además de satisfacer muchos otros requerimientos, entre los cuales está, también, reelaborar algunos aspectos de la realidad y del pensamiento.

La vida de la mayoría de los seres humanos transcurre cotidianamente y durante toda su vida, albergada por espacios arquitectónicos y urbanos, es imperativo, por lo tanto, analizar desde el punto de vista del mundo sensible y desde la subjetividad individual, la calidad de esos ámbitos. Varios filósofos y teóricos (en un principio Husserl, Heidegger, después Bachelard, Lynch, Norberg-Shultz, etcétera) al tratar de comprender el mundo a través de la experiencia personal dieron pié a revisar el espacio y la arquitectura desde el punto de vista de la Fenomenología, paralelamente la Teoría de la Gestalt había sustentado gran parte de sus postulados en los problemas perceptuales.

Otro motivo se encuentra en que los nuevos enfoques creados por la Teoría del Conocimiento, en particular la Epistemología Constructivista, los cuales replantean el problema, deslindan con mayor precisión aquellas partes que corresponden al ámbito sensomotriz en la construcción del conocimiento, es decir, los aspectos del aprendizaje relacionados con los esquemas de acción y los obtenidos por medio de la percepción, en ambos casos pertenecientes al campo empírico sensorial, distinguiéndolas de aquellas que corresponden a los niveles intelectuales superiores: el pensamiento lógico y las que son armes a los diversos lenguajes. Esta delimitación más precisa desemboca en nuevas posiciones en las que ambos ámbitos no están contrapuestos sino que forman parte de etapas necesarias en la construcción del conocimiento, y consecuentemente en la formación del individuo y de su profesión.

Según la teoría constructivista (Piaget, Vygotsky, etcétera) el conocimiento es alcanzado al estructurar la información obtenida por nuestros receptores, esto sucede cuando se realiza una sucesión de operaciones mentales que consisten en identificar, analizar, clasificar, asociar, crear series, etcétera, convirtiéndolos en unidades de significado que las organizan en estructuras simples, a las cuales, los constructivistas, las designan con el término de esquemas. El cerebro es un buscador de patrones, estos patrones los relacionamos y vinculamos con esquemas precedentes dando por resultado un nuevo conocimiento, por lo tanto, por este medio, transformamos nuestro anterior conocimiento o experiencia, y por ende, nos transformamos a nosotros mismos. Pero la información recibida al asociarse con los esquemas previos queda decantada y sancionada por ellos, constituyéndose, esos esquemas previos, en una especie de filtro conceptual. Según estos planteamientos, vivimos en lo que discriminamos de la realidad, lo que vemos de ella. Lo que nuestra "lupa conceptual" nos permiten ver de ella, ella es la fracción que "tiene sentido para nosotros", es la realidad que nosotros hemos "construido".
César Coll lo explica de la siguiente manera:
los intercambios funcionales que los seres humanos mantenemos con el entorno están mediatizados por los esquemas de acción y los esquemas representativos gracias a los cuales, ya través de los cuales, llevamos a cabo los intercambios. No hay pues nunca una lectura directa de la experiencia. La realidad sólo es asequible a través de los esquemas, verdaderos instrumentos de interpretación; que utilizamos para aprehenderla. Desde la perspectiva del aprendizaje, este principio equivale a postular que la capacidad humana para aprender de la experiencia depende de los esquemas que utilizamos para interpretarla y darle significado. y desde la perspectiva de los procesos de enseñanza y aprendizaje, que lo que un alumno o alumna puede aprender en un momento determinado de su desarrollo depende no sólo de la enseñanza que recibe, sino también de las formas o estructuras de pensamiento -entendiendo por tales los esquemas de acción y los esquemas representativos de que dispone, así como la posibilidad de combinarlos de acuerdo con determinadas reglas u operaciones- que utiliza para asimilar dicha enseñanza.(3).

Por lo tanto podríamos concluir que adquirir un conocimiento (o también educar) es reorganizar esquemas y que los avances del conocimiento humano también lo serían cuando se reorganizan enunciados lógicos con niveles de estructuración más complejos constituyendo teoremas, axiomas, teorías y visiones del mundo.

La esperanza y la visión del mundo del ingeniero Padilla pretenden que el tiempo se detenga para preservar sus privilegios, la de Juan O'Gorman es que el mundo sea transformado, lo cual le impulsa a buscar los medios para lograrlo, y al entender la naturaleza del problema, elige los medios para alcanzar esa meta, descubriéndolos en la propia arquitectura. Su decisión es utilizar los medios más económicos de la arquitectura moderna, con ello, cierra el círculo: la teoría ha definido a su práctica arquitectónica.


B. UNA MANERA DE ENCARAR LOS PROBLEMAS y UNA MANERA DE ENFOCAR LOS PROYECTOS

Posteriormente abordaremos las causas de la coincidencia entre arquitectos de diferentes países, bajo diferentes regímenes, condiciones sociales y económicas, aquí solamente señalaremos que hay un cuerpo de ideas y unos recursos que son comunes a principios de los años veinte: la aplicación de materiales industrializados, como el acero y el cemento, que constituyen factores que les permiten concebir la estructuración de los edificios con características diferentes, y, posiblemente, realizarlos con un menor costo.

En lo que atañe a las enseñanzas que podemos extraer de los edificios escolares construidos por O'Gorman, en primer lugar destacamos la coherencia que hay en los diferentes pasos que hay entre la sociedad imaginada o en proyecto, la detección del problema, la manera de enfocarlo y la selección de los medios para solucionarlos:

1. O'Gorman trabaja con Narciso Bassols, el Secretario de Educación, ambos están claros sobre la población destinataria. Diez años antes, cuando el Secretario de Educación era José Vasconcelos y el arquitecto Carlos Obregón Santacilia, construyeron una escuela monumental (la Benito Juárez) en estilo Neocolonial y ubicada en uno de los fraccionamientos de lujo de la ciudad (Colonia Roma), en un sitio en el que sus habitantes enviaban a sus hijos a escuelas particulares, mayoritariamente manejadas por el clero, o a institutos operados por extranjeros.
Las escuelas de O'Gorman-Narciso Bassols están ubicadas en barrios populares, inmersos en la población que carecía del servicio y de medios de transporte.

2. Tienen claro que los habitantes apremiados por la necesidad son de dos tipos, los que habitan en antiguos poblados aledaños a la ciudad y los pobladores de los nuevos asentamientos, barrios surgidos del acelerado crecimiento de la urbe -según el censo de 1895, la población del Distrito Federal era de 476 413 habitantes, para 1930 se había incrementado a más de un millón- por ese motivo, su plan de acción contempla dos frentes: uno (llamado "escuelas de pueblo") con sistemas constructivos tradicionales pero sometidos a normas y sistematizados, y el segundo con los nuevos materiales industrializados.

3. Ambos tienen la certeza y una convicción bien establecida, de que el punto de partida de un proyecto, cuando se diseña una escuela, es totalmente diferente cuando la meta es "diseñar todas las escuelas del Distrito Federal" (o del país). Cuando uno "diseña todas las escuelas", y además de las de ahora, también las que "vendrán"; se parte de un sistema de normas y con la planificación de las soluciones del problema. y así es como proceden, con el estudio de la población a servir, la ubicación de la misma, las proyecciones de crecimiento, etcétera.

A continuación, antes de iniciar los planos del proyecto, O'Gorman establece medidas preferenciales para definir un sistema de coordinación modular que compagine las dimensiones de las necesidades espaciales y su mobiliario, con las que dicta el sistema estructural y con las dimensiones de los materiales constructivos.

La tarea que realiza para normalizar los proyectos es muy meticulosa y precisa, interviene la definición del programa arquitectónico general, los locales necesarios, los materiales a utilizar considerando su costo inicial y el de mantenimiento, la prevención de incendios, los criterios de iluminación y ventilación, la posibilidad de crecimiento tanto vertical como horizontal, la factibilidad de adaptación del proyecto a diferentes tipos de lote, etcétera.

En razón a que una explicación minuciosa sería muy extensa, preferimos incorporar un anexo con el texto elaborado por la Secretaría de Educación describiendo el programa de las escuelas. Lo que sí queremos subrayar en este momento, es que a pesar de que el número de escuelas no es muy grande -si se le compara con las miles que se realizan posteriormente- la acción realizada por O'Gorman-Bassols es determinante como postura ante la solución de los problemas sociales, urbanos y arquitectónicos. Pensando en "el nuevo país", esta generación de funcionarios y arquitectos formulan planes regionales, urbanos, para el sector educativo, el destinado a la atención a la salud, la vivienda, etcétera.

4. Entre muchos temas rescatables, queremos puntualizar dos asuntos, el primero compete al orden arquitectónico y el segundo, a lo que hemos denominado los significados añadidos, que eventualmente, se convierten en señales que identifican a un grupo o a una sociedad. Hay varias herramientas compositivas para establecer la disposición de un proyecto, los ejes y las tramas forman parte de ellos y ambos son utilizados por O'Gorman, siendo los mismos que habían utilizado los arquitectos desde tiempos remotos, pero, en este caso, son utilizados de manera diferente, despojándolos de cualquier sentido trascendental, el eje solamente sirve para señalar el acceso al edificio, para señalar la separación de los niños, en un tiempo en que todavía se segregaba a los alumnos por sexo, para organizar los servicios comunes y los pertenecientes a cada género.

La escuela muralista mexicana, desde la época de Vasconcelos, con el fin de que el arte estuviera al alcance de todo el pueblo y fuera una de las formas de educación, colocaba pinturas murales en los puntos más concurridos de los edificios, uno de ellos eran los cubos de las escaleras.

El segundo tema implica vínculos más complejos. Las divergencias que hemos expuesto, solamente son la punta del iceberg, los malestares, los enconos y los rencores son muy profundos y explotan en el congreso convocado por la Sociedad de Arquitectos Mexicanos en 1933. Simplificando las condiciones que detonaron en ese foro, podemos identificar tres posturas arquitectónicas: la de los arquitectos y constructores tradicionales, decimonónicos o profesores que impartían cátedras en la Escuela de Bellas Artes desde el porfiriato (dentro de los cuales estaba el ingeniero Castro Padilla), la segunda son los arquitectos simpatizantes de las ideas de la arquitectura moderna, llamados "funcionalistas moderados", .Y por último, tres arquitectos (Juan O'Gorman, Juan Legarreta y Álvaro Aburto) llamados "funcionalistas radicales".

La parte que nos interesa analizar en esta colisión de ideas, es el tema que enfrenta a los dos primeros grupos contra el tercero. Aparentemente el tema es el de la belleza, para los dos primeros la belleza forma parte de las necesidades humanas y uno de los ponentes la define como una de las necesidades espirituales del hombre. Esta definición es utilizada por Juan O'Gorman como el blanco contra el cual va dirigida su argumentación aduciendo tres razones para rechazarla.

En el primer punto divide en dos el tipo de razones para refutar la idea de las necesidades, las subjetivas que están relacionadas con la vida sentimental y los gustos, y las objetivas, en torno a estas últimas expresa:

En cambio, las necesidades esenciales son para todos los hombres valores conocidos, exactos y precisos. El tamaño de la puerta de la casa del obrero, será igual que la puerta para la casa del filósofo. La necesidad esencial se resuelve en cada caso con exactitud. La ventana por donde entra la luz y el sol para el uno y para el otro, deberá ser de una forma precisa que resuelva lo mejor posible el problema de entrada de luz y de sol a la vida del uno y del otro, al igual que todos los problemas técnicos que se presenten.(5)

Después cuestiona el papel del arquitecto como árbitro del gusto y la pretensión de erigirse en un preceptor o educador relacionado con el tema, sugiriendo que el origen del caos urbano actual en gran medida obedece al eclecticismo originado por las diversas interpretaciones que procrea.

Vemos que la ciudad nos lo manifiesta claramente. Cada arquitecto y cada propietario de casa expresa su personalidad sentimental y sus gustos ya cada 10 o 15 mts. de calle nos asalta un edificio distinto del anterior y nos arroja a la cara sus sentimientos espirituales, el uno clásico cerca del otro Luís XI o peor aún, el seudocolonial cerca de otro modernista y todo este estado revela el desorden absoluto como consecuencia de la falta de concordancia de los sentimientos múltiples que se reflejan y que no tiene una base sólida común a todos.(6)

Desde las primeras aseveraciones O'Gorman se ubica en la manera de pensar del funcionalismo, uno de los soportes teóricos de la Arquitectura Moderna. En la actualidad no es fácil comprender el impacto que produjeron en aquel momento las ideas funcionalistas, pero aquel apotegma de Horace Greenough de que la forma sigue a la función, adoptado por Sullivan y la Escuela de Chicago y trasladado a la arquitectura, en el fondo significaba desechar buena parte del mundo anterior y erigir una nueva manera de pensar .Avanzando desde uno de los cabos del problema, diremos que la revolución industrial significó una paulatina modificación de las mentalidades, los procesos fabriles incrementaban ostensiblemente los volúmenes de producción, las máquinas eran eficientes no solamente para producir, sino también para trasladar las mercancías, la vida cobraba un nuevo ritmo ya que el ferrocarril, el buque, el avión o el automóvil, transformaban la noción del tiempo. Aunque todo ello puede englobarse en términos simples como la modernidad y el progreso, el fondo del asunto era más complicado ya que implicaba proceder con "nuevas reglas".

La influencia de esta revolución sobre la arquitectura tiene muchas vertientes, la primera, muy simple, pero al mismo tiempo muy profunda, es que los materiales producidos industrialmente expanden las posibilidades de la arquitectura. Con el acero y el concreto no solamente podemos crear rascacielos y edificios de enormes claros, sino que también alteran la concepción misma del espacio, y por ende, la esencia de la arquitectura, estas consecuencias las analizaremos posteriormente.

En una segunda dirección encontramos la búsqueda de homologar el proceso de producción de la arquitectura con el proceso de producción industrial. El despojar los objetos de lo innecesario, para cumplir eficazmente con su cometido y la necesidad de adaptarlos aun sistema de producción mecanizado, tiene como resultado que el objeto se condensa en lo que podríamos denominar su estado cero, su expresión más llana y decantada, ya partir de esa condición depurada, el objeto debe re inventarse en su totalidad. Una de las consecuencias inmediatas es que la versión anterior hay que desecharla. Durante siglos la arquitectura estuvo basada en combinar los órdenes clásicos, ahora no sólo significaba desechar el estilo anterior, sino que era necesario echar por la borda toda la Historia y empezar de nuevo.

En los siguientes puntos de la ponencia, O'Gorman identifica las necesidades espirituales del hombre con el tema de la imagen del edificio relacionándola con el de la publicidad en el capitalismo, pero también con lo que él denomina "ciertos gustos, caprichos o necedades" -que nosotros traducimos con el término de moda- y con otras razones que en ocasiones se han definido como trascendentales.

SEGUNDO. Se podrá entender también COMO RAZONES ESPIRITUALES el hecho necesario del anuncio. El anuncio del banco, de la sociedad anónima, de la empresa o del comerciante y confundir inconscientemente o conscientemente esta razón de anunciarse con las llamadas necesidades espirituales. Los bronces y mármoles de los bancos, que tapan la estructura de acero o de concreto, las fachadas de piedra imprescindibles en edificios de mayor importancia no son otra cosa más que el anuncio de las instituciones…



…TERCERO. POR RAZONES ESPIRITUALES se entiende también la satisfacción de ciertos gustos, caprichos o necedades de personas que encuentran perfectamente racional satisfacer estos caprichos o estos gustos por el simple deseo de ser mejor, o más elegante, o más distinguido que el vecino: razón de la vanidad…(7).

Cuando hablábamos de las "nuevas reglas" en las líneas anteriores, omitimos explicar que parte de esas normas estaban relacionadas con las reglas del capitalismo, el cual, bajo las condiciones en que hasta ahora lo conocemos, requiere de estar en constante expansión. Para lograr el crecimiento persistente necesita producir más objetos y la substitución de los anteriores, o sea que la sociedad debe eliminarlos, siendo indiferente si están obsoletos o no. Para obtener la renovación perpetua, el sistema modernizó la antigua idea de la moda, y con la ayuda de la publicidad la transforma en una pulsión por lo efímero, un objeto puede estar a la moda, pero solamente por un corto tiempo. Una de sus consecuencias es que el sistema de producción establece una nueva manera de marcar el tiempo a través de la moda.

Pero la arquitectura no puede homologarse totalmente con un objeto industrializado, en primer lugar es difícil normalizar todos los pasos del proceso, pero también hay que distinguir que en gran medida depende del tipo de demanda; cuando hablábamos de que el punto de partida del diseño de una escuela, es diferente si el objetivo es diseñar todas (o muchas), implicaría que hay diversas razones -la idea de una educación democrática, igualitaria, por ejemplo- para que todas las escuelas sean iguales, sin embargo, casi nunca podrán ser totalmente iguales ya que muchas condiciones, como la geometría del predio, la topografía, la orientación, etcétera, diferirán y por lo tanto, la industrialización de la arquitectura no puede someterse a una producción en masa en todos sus aspectos. Una virtud importante de la solución ideada por Juan O'Gorman es su capacidad de adaptación a condiciones diversas, esta es una de las virtudes, pero no es un producto industrializado, sino un proyecto que utiliza materiales industrializados.

Para concluir, queremos subrayar algunas ideas presentadas en este capítulo, el cual tiene la finalidad de introducir en los temas principales que se desarrollarán en el texto:

1. Una de las dificultades del aprendizaje de la arquitectura, se encuentra en la necesidad de habilitar al principiante en diferentes áreas de conocimiento. Lo que hemos expuesto hasta aquí, confirma la complejidad señalada. El desarrollo de las conductas creativas está enlazado con la facultad de identificar, ubicar, diagnosticar un problema y enfocar correctamente la solución, pero, aunque sea muy importante ese segmento de la actividad, todavía resta la capacitación en las aptitudes y destrezas propias de las tareas artísticas y otras más en los aspectos tecnológicos conectados con la edificación. En este capítulo apenas esbozamos algunas de estas facetas para ir incorporando paulatinamente los vínculos que relacionan la teoría con la práctica específica del oficio.

2. Las soluciones arquitectónicas no resultan de un instante de iluminación del arquitecto, sino del análisis de las circunstancias que existen en el momento en que se presenta la necesidad, al mismo tiempo que incluyen diversas intermediaciones que están presentes en la sociedad y en la época, todas intervienen en el desarrollo de un proyecto y en la evolución del conocimiento humano, consecuentemente, en la conducta de los actores que participan en el proceso: arquitectos, promotores, funcionarios y los clientes o los destinatarios de la obra.

3. Para analizar la evolución del conocimiento humano, elegimos un ejemplo que resume las condiciones de un momento de rompimiento de la continuidad en la historia de la arquitectura, con el fin de exponer algunas razones que impulsan al cambio y las que desean contenerlo.


Bibliografía.

1 Mota, Fernando. Nos amenaza el city block, periódico Excélsior, México, 14 de octubre de 1933.



2 Pallares, Alfonso (compilador), Castro Padilla, Raúl. Pláticas sobre arquitectura. Plática del Ingeniero Raúl Castro Padilla efectuada el7 de diciembre de 1933. Sociedad de Arquitectos Mexicanos, México, 1933, p. 48.



3 Coll, César. Piaget, el constructivismo y la educación escolar: ¿Dónde está el hilo conductor? , en SUSTRA TUM. Temas Fundamentales en Psicología y Educación, Volumen III, Números 8-9, Universidad de Barcelona, 1996, p. 161.



4 Para un análisis más amplio sobre este tema recomendamos los textos de Marisol Aja, Juan O 'Gorman y el de Carlos González Lobo, Arquitectura en México durante la cuarta década: el maximato, el cardenismo, ambos en Cuadernos de arquitectura y conservación del patrimonio artístico, número especial 22-23, v. 2, lNBA, México, 1982.



5 Rodríguez Prampolini, Ida. Juan O 'Gorman, arquitecto y pintor, UNAM, México, p. 69.



6 Ibíd. p. 70.



7 Ibíd.







miércoles, 18 de noviembre de 2009

IDEARIO

EL MEXICO DE HOY

Estamos viviendo hechos inéditos para tres o cuatro décadas atrás: aparición de cárteles de la droga y su secuela de asesinatos, corrupción y un aumento sin precedentes de drogadicción; aumento alarmante de suicidios; detonación de una ola de violencia en general pero agravada en mujeres y niños; abuso sexual de niñas y niños; secuestros y asesinatos; altísimo grado de desempleo. Por si fuera esto poco, se han recrudecido problemas añejos como la pobreza, desnutrición, ignorancia…Aunado a lo anterior y debido al “progreso” en las ciudades (falso, irresponsable y desordenado crecimiento) padecemos contaminación de toda índole, escases de agua y alimentos, déficit de viviendas,…La salud se ha deteriorado, principalmente en lo mental: conductas irascibles de la gente, depresiones, esquizofrenia…

¿Qué ha pasado? ¿Por qué? No es fácil encontrar respuestas concretas. ¿Quién es el culpable? Tampoco se puede señalar fácilmente.

Los cuestionamientos anteriores me traen a la mente dos nombres, Lope de Vega y su obra Fuenteovejuna ¿por qué será? Recordemos el tema de la obra de teatro del mismo nombre: “levantamiento del pueblo contra el abuso de poder del Comendador”. En la obra, el pueblo no se propone cambiar el sistema social y económico, en nuestro caso es muy probable que si, sólo busca justicia, decide tomarla y aplicarla por propia mano. Los cuestionamientos planteados anteriormente se asemejarían a lo siguiente: ¿Quien fue?; Fuenteovejuna, señor; y quien es Fuenteovejuna; todos señor”.
 
Pero veamos que dicen los analistas políticos de México. Trataremos de encontrar pistas que nos ayuden a entender realmente el problema.

Analistas políticos como Ana María Magaloni, profesora e investigadora de la División de Estudios Jurídicos del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), después de hacer un diagnostico sobre lo que piensan los mexicanos acerca de la situación actual (su semblante es triste; no creen en la política ni en los políticos y mucho menos en el modelo económico. La desesperanza se escucha en el transporte público, en las pláticas de café y puede leerse en los chats. Aseguran que nuestro país agoniza. Los ciudadanos padecen un cuadro agudo de desencanto, de enojo, de apatía, de desconfianza y de desesperanza).
 
El remedio, coinciden los estudiosos, es uno solo: o cambia el modelo económico y se replantea el papel del Estado o la situación terminará en un fondo de consecuencias inimaginables.
 
Pero ¿cómo llegamos a esta situación? La mayoría de los analistas considera que el Estado y sus instituciones no han respondido a las necesidades y expectativas de la mayor parte de la población y el gobierno se ha centrado en satisfacer los requerimientos de una élite, a la cual también se le agotaron los privilegios, pues el sector empresarial también comienza a hacer sus reclamos. Gerardo Esquivel, profesor investigador del Centro de Estudios Económicos de El Colegio de México (Colmex) y doctor en economía por la Universidad de Harvard, dice que la salida de la crisis es aún distante y que los indicios de recuperación son frágiles.
Agrega que en este contexto se desaprovechó un capital social muy importante para el desarrollo del país como lo es la juventud, que se está sumiendo también en el desencanto.
"Nos encontramos en un momento de transición demográfica en el cual los jóvenes han alcanzado máximos históricos en su participación dentro de la población total y en la fuerza de trabajo. Paradójicamente ni el Estado ni la sociedad parecen haberse percatado de la trascendencia de esta circunstancia crucial para el futuro del país", dice.

De esta manera, en las familias mexicanas sucede que los padres pierden su empleo y los jóvenes no encuentran dónde colocarse.
Las consecuencias sociales de esos errores políticos son visibles en las estadísticas. La tasa de suicidios aumenta gradualmente desde 1990. En ese año, la tasa de personas que se quitaron la vida fue de 1.6 por cada cien mil individuos. En 2006, último año con el que se cuenta registro, la tasa fue de 3.2. Según el Instituto Mexicano de la Juventud y el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, hace 30 años, quienes más se suicidaban eran adultos mayores, ahora la situación se revirtió. El 28.6% de los intentos se concrentra en la población de entre 15 y 19 años y 16.6% de los suicidios consumados son de jóvenes de entre 20 y 24 años.

El consumo de drogas también aumentó. La Secretaría de Salud reporta que en los últimos nueve años la drogadicción aumentó 50%.
En 2002 había 158 mil personas adictas en el país y ahora son 307 mil.
Otro dato que habla de la violencia detonada por el incipiente nivel de vida, entre otros factores, es la delincuencia, la cual, año tras año, según la Secretaría de Seguridad Pública federal, se incrementa 2% e involucra a cada vez más jóvenes y mujeres.

Ana María Magaloni, investigadora del CIDE, dice que México llegó al límite porque es evidente que los beneficios del régimen democrático sólo llegaron a una parte de la población y no a la mayoría. Para ellos, para la mayoría de la población que no forma parte de la élite privilegiada, el hecho de que haya llegado el PAN a Los Pinos no significa nada porque no hay un beneficio tangible como ciudadanos y siguen siendo simples gobernados, opina.

La Encuesta Nacional sobre Cultura Democrática y Prácticas Ciudadanas 2008, hecha por la Secretaría de Gobernación, revela que 51.8% de los mexicanos cree que México no vive en una democracia y 34.2% está poco satisfecho con el sistema.
El 35.6% de los encuestados dice que confía poco en el Presidente y 14.6% no confía nada. Pero es peor el rechazo cuando de partidos políticos se trata, pues 35.6% de plano no tiene ninguna confianza en ellos.
Además, 48.5% dijo que estamos más cerca de un gobierno que impone, en lugar de uno que consulta y 78.6% prefiere que el gobierno intervenga lo más posible en la solución de los problemas de la sociedad.

Javier Oliva Posada, académico de la UNAM y especialista en sistema político mexicano, considera que México está cercano a la disfunción estructural y padece una severa elevación de los niveles de tensión.
Esto como consecuencia de las ineficiencias en la impartición de justicia en el país, a la incapacidad de los gobiernos para cumplir con los compromisos que asumen ante la sociedad, a la aparición de patologías sociales tendientes a la destrucción y deterioro del tejido social y en general, añade, a la ausencia de un proyecto de nación y de un pacto que sobrepase la agenda electoral y el análisis de la coyuntura.
El especialista destaca que la falta de proyecto en una empresa, por ejemplo, denota desinterés respecto del destino y consecuencias de las decisiones tomadas, pero en materia política la cosa es mucho más seria, pues implica el futuro de millones de personas y de los recursos e instituciones del país.

La crisis institucional tiene sus más altos niveles y sus más críticas consecuencias en el aparato de justicia.

Gerardo Esquivel, académico del Colmex, asegura que a la extrema vulnerabilidad económica se suma la crítica realidad de inseguridad pública en el país. Esta sensación de temor constante por la inseguridad propia y de las personas cercanas es una manifestación nítida de pérdida de bienestar y calidad de vida, dice el especialista.

Ana María Magaloni, del CIDE, considera que parte del desencanto de la población mexicana obedece a que temas tan cruciales ahora como el acceso a la justicia, han quedado fuera de la agenda de los partidos políticos.

Tenemos un sistema de justicia mediocre al que sólo accede un sector privilegiado y la mayoría no. La población se debería amparar cuando no hay un pizarrón en la escuela de su comunidad, cuando no hay un médico o, en casos extremos de detención arbitraria, pero la mayoría, 90%, no tiene acceso a ese derecho y en lugar de garantizarlo, las reformas pretenden engrosar aún más este aparato ineficiente, dice.
La especialista insiste: Este modelo ya está desgastado y cuando hay tanto desencanto es momento de un cambio, el cual debe venir desde la sociedad, no de los políticos... Esta crisis no puede ser infinita, es momento de un reajuste que esperemos que no tarde tanto porque esa apatía hacia lo público no es buena en términos de la construcción del país que queremos.

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lunes, 16 de noviembre de 2009

¿ORDEN FRAGIL?

Conviene pensar cuanto invertimos en energía y tiempo en ordenar u organizar el espacio que nos rodea. Ese espacio que pertenecía a la naturaleza, por algún motivo nos lo hemos apropiado y transformado en una segunda naturaleza protectora, organismo o cuerpo orgánico, dotado con nuestra propia identidad, individualidad y cualidades sensoriales, donde las dimensiones tangible y subjetiva se enriquecen mutuamente produciendo una sensación en perfecta armonía con la forma resultante, dando origen a un ámbito humanizado individual, que incluye al orden objetivo y subjetivo. Esta segunda naturaleza protectora o cuerpo orgánico no es prototipo para todos los seres humanos, todo lo contrario, es un producto particular que responde a un ser individual, que vive y contempla la realidad según sociedad, cultura, historia, geografía, etc., a la que pertenece. De acuerdo a esta heterogeneidad y aceptando que primero se piensa y después se habita, concluimos que las cosas se ordenan primero en la mente y después se trasladan y confrontan con la realidad.

La acción de ordenar un espacio para convertirlo en un lugar propio que refleje nuestra forma de vivir en el mundo, conlleva dotarlo de alma, de sentimientos, en otras palabras tendemos a humanizarlo; consciente e inconscientemente nos hacemos dependientes de él. Aquí aplica la teoría del espejo, empezamos haciéndolos a nuestra semejanza y acabamos siendo producto de ese ámbito.

Si bien lo anterior se aplica a todos los lugares que frecuentamos con cierta asiduidad, es la casa el lugar metafórico de nuestra identidad donde escenificamos nuestra verdadera vida, o al menos lo más íntimo. Habitamos ese mundo rodeados de objetos a los cuales les depositamos día tras día nuestros secretos, nuestras costumbres y vicios, en fin, nuestra identidad. Los hacemos partícipes de nuestras alegrías y tristezas; se dice que si hablaran que cosas no contarían de nosotros.

Sin embargo ordenar los objetos en la casa no es cosa fácil como aparenta ser. Decíamos que la casa es el lugar metafórico de nuestra identidad, no sólo porque cada gesto o actitud que expresa un estado de ánimo, se carga en forma casi inadvertida, de una serie de significaciones simbólicas que no son de inmediato transparentes y fáciles de comprender, sino sobre todo, porque lo verdaderamente trascendente supera la trama, esa urdimbre tejida casualmente por los gestos, actitudes, rasgos, etc. En efecto, ordenar la casa tiene que ver con los fundamentos mismos de nuestro ser-en-el-mundo.

Al comentar un fragmento de Martín Heidegger en el que ser significa habitar en el mundo, Ernesto de Martino (1908-1965. Filósofo, antropólogo e historiador italiano. “Angoscia territoriale e riscatto culturale nel mito”.Edit. Boringhieri, Turín.1973) ve en el acto mismo de ordenar, una forma de aterruñamiento (trozo de tierra donde se ha nacido, se trabaja y donde se vive) que hace del mundo algo familiar en que reconocerse. Si esto es verdad, ordenar la propia casa es una manera en que el sujeto se radica en el mundo, lo habita, y en cierta medida lo funda, en el sentido de que se lo apropia al interiorizarlo y, al mismo tiempo lo coloniza al proyectar una parte de su vida en el. Por lo tanto el mundo, la realidad, es reabsorbida en el interior de un proyecto arquitectónico que lo valoriza rescatándolo de su entidad de datos, datidad, y transformándolo en un cosmos ordenado. Pues bien, podemos decir entonces que, ordenar la casa es un acto ontológico, porque a través de nuestras características o aspectos inteligibles, captamos y encontramos, en calidad de seres, cotidianamente el mundo. Resulta entonces que el orden es lo que une al sujeto con el mundo objetivo, constituyéndose en el fundamento original de una relación sujeto-objeto que libera a ambos de su inevitable contingencia, haciendo de uno garante del otro.

Este fundamento original lo podemos explicar de la siguiente manera: nuestra experiencia cotidiana del espacio se organiza dentro de este fundamento, que no es el espacio homogéneo y neutro de la geometría euclidiana, indiferente a nosotros y a nuestro actuar, sino que corresponde más bien al interior de una atmosfera, un ambiente o mundo de utensilios y significados, estrechamente aptos para convivir uno con otro, una especie de domestización (de doméstico), en la que el actuar instrumental y el actuar comunicativo tejen una red de relaciones entre nosotros y el espacio que nos rodea, hasta transformar a este último en una extensión de nuestro organismo, como lo define Edward Hall. O con nuestras palabras, el espacio se vuelve nuestro cuerpo inorgánico.

Al espacio doméstico (de casa) le asignamos una serie de funciones variadas según la manera en que se lo ordene y que corresponda a nuestra forma de vida, sociedad, cultura y geografía en: descanso, dormir, comer, preparar alimentos, etc. El problema es que no siempre o casi nunca somos nosotros quienes conducimos y decidimos lo que queremos realmente; quien lo decide son esas reglas invisibles, códigos y lenguajes escritos por otros para manipular y dirigir nuestro pensamiento y comportamiento. Por lo tanto ese orden humanizado del que tanto se habla y en el cual vivimos, se pone en tela de juicio bajo los siguientes argumentos: casi todos los objetos arquitectónicos construidos, incluyendo el amueblado, al instante de ser habitados inicia también su proceso de transformación que durará toda la vida del habitador. La relación de dos organismos, el humano y el humanizado es consustancial, connatural, un cambio de uno origina un cambio en el otro; el orden tiende al desorden para dar origen al nuevo orden. Si esto es cierto, el orden al que nos hemos estado refiriendo, es un orden frágil, propenso a ser destruido.